CORTE SUPREMA RECHAZA RESTRINGIR DERECHO A CIUDADANÍA POR NACIMIENTO
La Corte Suprema ratificó una interpretación amplia de la ciudadanía por derecho de nacimiento, rechazando la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que declaraba que los hijos de personas que se encuentran en Estados Unidos de manera ilegal o temporal no son ciudadanos estadounidenses. Esta decisión supone un duro golpe a las intenciones del presidente Trump.
Los magistrados se basaron en una interpretación largamente establecida de la Enmienda 14 —adoptada tras la Guerra Civil— y en leyes federales más recientes para dictaminar que toda persona nacida en el país, salvo contadas excepciones, es ciudadana. Las restricciones del presidente republicano habían sido bloqueadas por varios tribunales inferiores y no habían entrado en vigor en ninguna parte de Estados Unidos.
La decisión de la Corte Suprema era esperada desde hace meses, desde que la administración Trump insistió por la vía judicial para lograr la restricción del derecho de ciudadanía por nacimiento para los hijos de inmigrantes.
Hace un par de meses, a principios de abril, los jueces de la Corte Suprema parecían inclinados a rechazar el pedido de Trump sobre la ciudadanía por nacimiento, en una audiencia que contó con la extraordinaria presencia del propio presidente.
Los jueces conservadores y liberales cuestionaron si la orden de Trump, en la que se declara que los niños nacidos de padres que se encuentran en Estados Unidos de manera ilegal o temporal no son ciudadanos estadounidenses, se ajusta a la Constitución o a la ley federal.
A la audiencia de argumentos no solo se presentó Trump —el primer presidente en ejercicio en asistir a los argumentos en el tribunal más alto del país— sino también estuvo la entonces fiscal general Pam Bondi y el secretario de Comercio Howard Lutnick, y, en los asientos reservados para los invitados de los jueces, el actor Robert De Niro.
El caso supuso otra prueba para las afirmaciones de Trump sobre el poder ejecutivo que desafían un precedente de larga data para un tribunal con una mayoría conservadora que en gran medida ha fallado a favor del presidente republicano. En las notables excepciones en las que el tribunal no lo ha hecho, Trump ha respondido con críticas marcadamente personales hacia los jueces.

